Hay marcas que te marcan…

Hay algunas marcas que, sin quererlo, están presentes en momentos importantes y hacen que tengas afinidad por ellas. He viajado bastante y he crecido muchísimo como persona y como profesional gracias a esos viajes y proyectos en diferentes países. Debo aclarar que con los hoteles Sheraton he tenido buenas y malas experiencias, pero dos de mis experiencias laborales más emocionantes han sido en un Hotel Sheraton (aclaro que no tengo relación con la marca, simplemente me gustan estas coincidencias jeje).


Año 2006, Mar del Plata, Argentina
Por más de cuatro meses tuve entrevistas para entrar a trabajar a Deloitte. Fue un proceso que comenzó como si nada y a medida que iban avanzando las entrevistas (creo que en total fueron ocho, tres de ellas cuando ya estaba confirmada mi incorporación a la compañía), no voy a negar que me entusiasmaba cada vez más. Estaban buscando un perfil muy específico y creo que yo era el único que cumplía todos 😛
A los 28 años, ser Gerente en una compañía multinacional con el nombre y el prestigio de Deloitte era importantísimo. No podía creer el desafío y las oportunidades que se me presentaban.
Mi primer día de trabajo, me comunicaron que iría a un curso de liderazgo que se realizaría durante dos días en el Sheraton de Mar del Plata, a unos 450 km. de Buenos Aires. Ese curso de liderazgo se daba todos los años a los nuevos gerentes.
Ese curso lo dictó Santiago Lazzati y me impactó. Aprendí muchísimo sobre el gerenciamiento, comportamientos, tipos de liderazgo… no se da una idea lo que aprendí esos días en Mar del Plata, rodeado de gente importantísima y con una preparación impresionante. Siempre agradeceré a Deloitte y a los equipos con los que trabajé. Deloitte me revolucionó como profesional y creo que ese curso fue el comienzo.


Año 2011, Bijao, Panamá
Después de cuatro años en Deloitte, en los cuales tuve la oportunidad de conocer y trabajar en muchísimas ciudades de América Latina, me crucé con Panamá y con Social Snack, sumando otro desafío: abrir oficinas snackers en el país que abrió sus tierras para unir al mundo 😉
Comencé trabajando solo y ahora contamos con un equipo espectacular en Panamá, que sigue haciendo posible que Social Snack siga cumpliendo metas.
La semana pasada, por primera vez, tuvimos una reunión regional (con socios y directores de las oficinas de Argentina, México y Panamá) en el Sheraton de Bijao; y siento un enorme orgullo de que haya sido en Panamá. Pasamos dos días y medio de trabajo intenso en Bijao, con sesiones de más de ocho horas.
La reunión fue tremendamente productiva, conseguimos resultados inesperados y me emocionó muchísimo ser parte y protagonista de esto. Durante todo el fin de semana sentí emociones muy similares a las que tuve hace más de 5 años en Mar del Plata. Me gusta sentir eso. Me siento vivo.

Año 2016, ¿donde será?
No sé dónde ni cómo será, pero voy a pedir descuento mostrando este post en mi blog, jeje!
Saludos!!!

Comments (2)

  1. Yo también tengo excelentes recuerdos del Sheraton, en Panamá el sancocho y el arroz con leche. En otros países, los chocolatitos que dejan en la cama! Tantos recuerdos, tantas experiencias…

  2. Siendo hotelera, me emociona mucho ver un post así. Trabajé muchos años en crear experiencias inolvidables. Detrás de cada una de tus reuniones hay todo un equipo de gente trabajando: desde una ama de llaves hasta un recepcionista. Tus buenos recuerdos nacen de la perfección del servicio que ellos ofrecen y que hicieron que tu experiencia no se viera opacada por una falla en una reserva, una habitación sucia o una intoxicación por contaminación cruzada. Aunque no lo creas, que hubieras entrado a la habitación equivocada porque el recepcionista te dio un cuarto sucio y se confundió de llaves hubiera marcado tu experiencia. El resto seguiría siendo excelente, pero no recordarías al hotel como parte de lo bueno.

    Y de aquí nace mi enfoque al detalle. Si una unidad no funciona correctamente o le falta “una llanta al carro”, aunque se fuerce el motor o se sobrecargue la batería… el carro jamás va a andar bien. A veces tenemos que ser mecánicos de autos y prestarle atención a cada parte de esa maquina que llamamos equipo, mantenerlas unidas y bien de aceite. Y el Sheraton, como todo hotel o compañía tiene sus problemas operacionales, pero también excelentes equipos que generan valor a los clientes.

    Gracias a la hotelería estoy donde estoy ahora… y quizás por todas las novias que me tocó atender, todas las quejas que tuve que resolver, todos los gritos e insultos de clientes, todas las emociones que se involucran en eventos, viajes, y familia, aprendí a ser muy “jodida” con todo mi trabajo… y pierdo la paciencia bastante rápido cuando no todo sale bien. Gracias, Sheraton, por esas 800 horas de practica profesional. <3

Leave a Comment