Después de 10 años… ¡adiós iPhone!

Me consideré muy fanático de iPhone hasta hace casi dos meses. Muy fanático. Fanático al punto de meterle pasión al tema y negar otras opciones.

Tuve un iPhone en la mano desde 2008: iPhone 3GS. iPhone 4S, iPhone 6, iPhone 6S Plus, iPhone 7 Plus y ahora un…

¡Samsung Galaxy S9! 

Todo comenzó cuando el iPhone 6 de mi mujer comenzó a fallar. La pantalla no respondía bien, de hecho, a veces recibía llamados y no podía atender porque la pantalla no “reconocía” el dedo, jeje!

Durante días pensaba cuál sería la mejor opción para reponerle el teléfono porque no me sentía tranquilo de que estuviera dando vueltas con un teléfono que no funcionaba cuando ella quería.

Me negaba a comprar un iPhone nuevo, carísimo, más aún cuando ella utiliza solamente WhatsApp, email y la cámara del teléfono. Empecé a buscar opciones alrededor de USD 500 y en Apple solamente conseguía un iPhone 7, que salió al mercado en marzo 2016, y pensé:

“no puedo invertir ni un peso en un teléfono que tiene 2 años y medio”

Entonces empecé a evaluar opciones en Android.

Investigué mucho y me di cuenta que no tenía idea del tema. Es un universo completamente diferente. Y empecé a ir a tiendas a verlos. Creí que mi decisión no saldría de Huawei o Motorola… incluso había visto buenas opciones de Nokia y LG. Pero finalmente me decidí por el Huawei P20 y fui a comprarlo sin saber bien qué versión me llevaría.

Hablando con el vendedor, con la caja del teléfono ya en la mano listo para pagarlo, le pregunto: “¿Te parece una buena opción, pensando en el teléfono, sus funcionalidades y su costo?”

Pensé que me diría sí y ya, pero me dijo:

“Mmmm… yo, por ese precio, me llevaría el Samsung Galaxy A8+”

Me había negado a Samsung porque en alguna ocasión había visto un Samsung de la gama baja, los Galaxy J y no me había gustado nada. Me enteré en ese momento que la línea A era una gama media que yo desconocía por completo. Me dijo:

“la cámara del Huawei es mejor, pero la del A8 es excelente y éste, además, se puede mojar, bla bla bla y hay una promo donde te llevas una tarjeta SD de 64 Gb para extender el almacenamiento del teléfono”

Lo vi, me gustó y lo compré.

Empecé a enamorarme en la noche, cuando llegué a casa y lo empecé a configurar. La cámara era una locura, tomaba fotos con poca luz muy bien, la instalación de las aplicaciones y la sincronización automática de los contactos con la cuenta de GMail fue mucho más simple de lo que esperaba y lo único que no pude hacer fue migrar los chats de WhatsApp de iOS a Android.

Seguí enamorándome cuando el primer fin de semana nos subimos al auto, mi mujer enchufó su teléfono y apareció una notificación: “¿Desea instalar Android Auto?” y la miré con cara de “¿qué es esto?“. Su respuesta fue “Sí, ya me había aparecido“. Casi no podía entender cómo no lo había instalado aún, jaja! Así que lo bajé inmediatamente y lo descubrí. Cómo había vivido sin eso hasta este momento. ¡Navegación con Waze en la pantalla del auto! Y la interacción con Android Auto es magia gracias al Google Assistant, que me impresionó en la voz, sus respuestas, su seguimiento de la plática.

Yo usaba mucho Siri. En el auto, he llegado a dictarle correos, publicar tweets, reproducir listas de Spotify, pero no siempre funcionaba bien y no podía hacer “otras” cosas mientras navegaba o escuchaba música, de hecho, ni siquiera podía escuchar audios de WhatsApp mientras tenía el teléfono conectado al auto con Bluetooth. Mi auto no tiene Car Play, estoy seguro que eso hubiera solucionado muchas cosas, pero gracias a esto también noté que la integración de Android Auto es mucho más masiva que la de Apple, como era de esperar.

Ya a esta altura, estaba al borde del KO. Y no había pasado una semana completa.

Empecé a analizar todo. Y, por supuesto, empecé a ver los modelos caros de Samsung.

Mientras, analizaba mi “ecosistema” Apple:

  • Dejé de usar Apple TV desde que nos mudamos a México y compramos una TV Smart. Vemos YouTube y Netflix en la TV y para ver Amazon Prime (todo el contenido que tienen es bueno!) conecto un iPhone viejito a la TV con un cable HDMI.
  • Las aplicaciones nativas de Apple, como la de correos, el calendario, Safari… no las uso. Uso GMail, Google Calendar, Google Chrome, y me encantan.
  • iTunes no lo usé nunca para reproducir música, aunque alguna que otra vez renté una película.
  • Apple Music nunca usé, no quise poner una tarjeta de crédito para “probarlo”, y seguí con mi plan familiar de Spotify.
  • En iCloud solamente hacia resguardo de mis contactos, wallet e info de aplicaciones. ¿Por qué? Porque tenía un teléfono con 128 Gb y si quería un resguardo de más de 5 Gb en iCloud debía pagar. Así que los documentos iban a Google Drive, donde incluso tengo archivos desde 1993, cuando tuve mi primera computadora.
  • Tengo copia de todas mis fotos en Google Photos. Más de 42,700 incluyendo hasta fotos escaneadas de mi niñez. Todas las fotos que tomaba con el iPhone se iban a Google Photos. No con la misma resolución, pero ya me resigné a que no imprimiré posters de mis fotos viejas, así que alcanza.

Me di cuenta que era más Google que Apple, aunque eso sí, la Mac no me la toquen!

De todas formas, después de semanas, desistí porque no iba a pagar una fortuna por un Samsung Galaxy S9.

El último fin de semana me apareció esto y el cerebro casi me explota…

¡Me ofrecían $MXN 7,000 por mi iPhone 7 Plus, casi unos USD 370! Por un teléfono que había pagado dos años antes casi USD 550, también habiendo dejado mi iPhone anterior como parte de pago.

Mi intención era entregar el iPhone viejo que uso para ver Amazon Prime, pero ya no lo aceptaban. Así que era mi iPhone 7 Plus o nada.

Tenía tiempo hasta el 30 de septiembre.

Por las dudas, empecé el proceso de resguardo. Lo que más me estresaba era no poder tener una o dos semanas con los dos teléfonos simultáneamente.

Guardé fotos y videos en mi computadora.

Exporté los chats de WhatsApp uno por uno, los transferí vía AirDrop a mi computadora y los subí a Google Drive. Solamente lo hice con los chats más importantes: familia, amigos y los de trabajo.

Fui a Samsung, entregué mi iPhone 7 Plus a revisión y después de dos minutos me dijeron “Está perfecto, te damos los $7,000”. Se me hizo un nudo en el estómago. Le dije al vendedor “estoy nervioso” y se rió, me dijo que todos le decían lo mismo. “¿Mucha gente está aprovechando esta campaña?” y me respondió “Muchísimos más de lo que pensábamos”. Me tranquilizó pensar que si me iba mal con el cambio, no sería el único jajaja!

El 24 de septiembre de 2018 sucedió el cambio.

Muchos se sorprendieron. Creo que yo me sorprendí más que el resto.

Me cuesta creer que mi fanatismo por iPhone no me haya dejado ver la gran evolución que tuvo Android en los últimos 4 años. Y estoy muy gratamente sorprendido por lo que ha hecho Samsung con sus teléfonos. Tengo un Hyundai, televisor LG, refrigeradora Samsung… voy a ir a la embajada de Corea del Sur para averiguar cómo son los trámites de nacionalización 🙂

Después de mi primera semana y con muchas cosas por aprender aún, les cuento las ventajas y desventajas del cambio, que me traumó tanto que necesitaba compartirlo con ustedes.

Ventajas

  • Notificaciones: creo que fue lo que más me costó, pero es fantástico borrar las notificaciones de todas las aplicaciones de una vez cuando ya sabes que no te interesa ninguna, sin tener que entrar aplicación por aplicación.
  • Bocinas/Parlantes: con tecnología Dolby Atmos… ¡lo que suena esto por favor!
  • Cámara: aquí debería hacer un post aparte… la “inteligencia”, opciones y resolución son impresionantes. Y el Super Slow Mo que tiene es realmente difícil de creer.
  • Pantalla: Me di cuenta que es difícil hacer un review, porque no sé cómo describirla, pero es excelente. Y el efecto curvo de los bordes es rarísimo, pero muy estético.
  • Fast Charger: viene con un cargador rápido includo que, en menos de 2 horas, cargó el teléfono de 4% a 100%
  • Accesorios: esta es la principal ventaja a mi entender. Los accesorios son muchísimo más económicos. Compré un adaptador de USB-C a HDMI y me costó $289 cuando el de Apple cuesta $1,099 (sí, probé con uno de otra marca más económico y no funciona)
  • Entrada para Auriculares: AAAAHHHHH! La bronca que me dio cuando le quitaron la entrada estándar de auriculares al iPhone no entra en este post. De hecho, no me di cuenta lo que la extrañaba hasta este momento. Y hoy por primera vez escuché música al mismo tiempo que cargaba el teléfono, jaja!
  • Desbloqueo: La ubicación del lector de huella digital en la parte posterior del teléfono es muy cómoda. Más allá de esa opción, también tiene PIN y clave, además de reconocimiento facil y lector de iris :O

Desventajas

Prometo ir actualizando a medida que encuentre, pero principalmente son dos (*)

  • Contactos: todavía no entiendo eso de tener un contacto en varias cuentas. Tengo datos diferentes de un mismo contacto en diferentes cuentas de GMail, datos de WhatsApp, voy a tener que buscar info sobre el tema, porque no le encuentro lógica.
  • AirDrop: Poder pasar “inalámbricamente” y sin aplicación de por medio, un archivo del iPhone a la Mac y viceversa era algo que yo usaba mucho. Ahora me los envío por email o los subo a Google Drive, pero no es tan práctico.
  • Dictado: no logro dictarle signos de puntuación…

(*) con la salvedad de que todavía estoy en proceso de acostumbramiento y no sé si estoy utilizándolo bien o hay alguna alternativa mejor.

Ojalá les sirva mi experiencia, me dio gusto compartirla con ustedes.

Preguntas, feedback, sugerencias y/o quejas, serán bienvenidas.

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