Premio de… Tasmania!

Muy lindo día de fin de semana. El verano se está terminando pero el Sol sigue pegando duro en Atlanta. Seguramente su hijo venía insistiendo hace tiempo en ir a Six Flags y el padre claudicó. Me imagino la exitación del chico en el auto durante el viaje.

Demonio de Tasmania @Six FlagsEl padre tiene que tener paciencia y nervios de acero en este tipo de situaciones. A lo largo del día, deben haber subido a alguna montaña rusa “tranquila”, de esas que son para chicos pero rompen padres y debe haberle comprado algún que otro juguete con el logo de Six Flags. La cintura del padre seguro agradeció frenar para almorzar y los globos que compraron deben haber alegrado a la criatura. Segurísimo.

Hasta que llegaron a la parte de los juegos. Los típicos juegos de cualquier kermés que se precie de tal. Y seguro que el chiquito empezó a gritarle “Daddy, daddy, i wanna play!!!” y él accedió. Un padre es un padre.

Lo que jamás debe haber pensado es que ese gurrumín, ese ser tan amado por él, esa cosita que toma sus gestos y sus frases como propias, ese que le despertó el amor paternal desde que supieron del embarazo… iba a embocar la pelota en el centro. Sí, justo donde duele. En el 100. Y el padre lo sabía. Sabía que si en algún momento él necesitaba que su hijo NO gane, era en ese preciso instante. Porque el padre sabía lo que había de premio. Obvio, el hijo también.

El Demonio de Tasmania. No cualquiera, el grande! Y me los crucé a la salida. La cara del tipo no era la más feliz. Sí, en cambio, la de su hijo.

La cara que sí pude descrifrar fue la de la mujer. Tenía esas típicas facciones que representan un “te lo dije”. Sobre todo cuando trataban de meter el premio en el baúl del auto. Lo que no sé si le habrá dicho al marido era que no jueguen o que vayan con la 4×4 por si ganaban algo.

5 Comments

    1. mmmm… podría ser, no lo había analizado! pero no sé bien envidia a qué…
      – a que él ganó el premio y yo no?
      – a que yo tengo un auto donde el premio no me hubiera entrado ni en el asiento del copiloto?
      – a que ese simpático niño no sabe lo que es estar en una oficina?

      es más, más que envidia me genera violencia, hasta tu comentario me generó violencia, jaja! mejor me voy…

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  1. jajaja
    Y si fue al revés? Y si en realidad todo lo que vos crees estar tan seguro, no fue así? y si el padre fue quien quería ir a Six Flags, pero su hijo (tal vez superdotado) quería quedarse estudiando física cuántica en su casa? Y si el fanático de TAZ era el viejo? y su cara de orto en realidad era porque no podía creer que su hijo prefiera las libros antes que a un lonney tun? Y si su idea era regalarle este muñeco gigante para que empiece a ser más niño y menos adulto?
    No lo sabemos, y lo que es peor. Nunca lo sabremos.
    AMEN.

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    1. Es verdad!!! y si el del juego estaba arreglado con un enano que se metió adentro del premio para robar la casa cuando llegaran????? dejaría de ser un demonio de Tasmania para ser un enano de Troya?????
      me voy a tomar la pastillita azul…

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