Camiseta #5

Pipo y yo!

Ya pasaron algunos días… es difícil acostumbrarse a la idea de que te fuiste, Pipón!

Es inevitable que se me crucen pensamientos al estilo de “le tendría que haber dicho tal cosa”, “hubiera tenido que hacer más cosas con él”, y miles de variantes más.

Me voy acordar mucho de vos! Estuviste conmigo en los momentos más lindos de mi vida y eso no me lo voy a olvidar jamás.

También estuviste juntos en esos momentos que creíamos que eran durísimos, pero uno luego se da cuenta que son estupideces, como cuando cortamos con nuestras novias o nos fuimos al descenso con La Banda Mecánica. ¿Te acordás que hablábamos como si fuera el fin del mundo?

Es un orgullo haberte conocido.

Ojalá esto que estoy escribiendo lo puedas sentir de alguna forma. No te voy a mentir, lo estoy haciendo más por mí que por vos. Soy un egoísta, lo sé. Quiero descargarme un poco, no quiero hablar de esto con gente que no te conoce. Es feo haber estado tan lejos este último tiempo. Me cuesta mucho hacerme la idea de que no vamos a compartir más una cancha. Se me va a hacer difícil no pensar en tus puteadas, si me llego a quedar con la pelota en los pies más de lo debido.

Nos conocimos hace casi 10 años… cuando yo tenía 23 y vos 19, te acordás? Siempre fuiste medio rústico jugando al fútbol, pero eras un habilidoso haciendo asados y juntando amigos. Eras uno de esos locos lindos que uno no suele encontrar fácilmente.

Desde que pateé por primera vez una pelota que soñé en lograr lo que hicimos con La Banda Mecánica. No lo hicimos solos, está claro, pero yo sé que nosotros dos nos rompimos el culo para que salga bien. Cuando decidimos armar el equipo, estabas tan pesado con ir a comprar las camisetas al por mayor para que sean más baratas, que terminamos yendo a Once, entramos a tres negocios y como eran malísimas, volvimos a comprarlas en Unicenter, aparato!

De ese Pipo me voy a acordar. De ese que me hacía reír de todo. El del juego rústico que entraba a la cancha con ese jogging gris roto que daba vergüenza! El Pipo que era capaz de apostar un trago con un rival en un corner. El de la camiseta con el 5 gastado.

Abrazo de gol, Pipón!

3 Comments

  1. Se me hizo un nudazo en la garganta!, yo lo vi pocas veces a Pipo, pero siempre fue taaaan amoroso, taaaaaan educado… que es imposible no recordarlo con muchísimo cariño.

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